Seamos sinceros, ¿no empezamos todos a planificar un viaje a Japón de la misma manera?
Buscamos en Instagram restaurantes populares en la zona que queremos visitar y guardamos los que parecen deliciosos o los lugares fotogénicos que nos llaman la atención, ¿verdad?
Después de guardarlos en Instagram, creamos una lista en Google Maps y añadimos todos esos sitios.
Y si nos falta información, hasta buscamos videos en YouTube.
Al principio, parece que la planificación va sobre ruedas, ¿no?
Vemos cómo los marcadores se multiplican en Google Maps y nuestra lista de guardados se va llenando,
“Este va a ser un viaje perfecto. No habrá ni un solo contratiempo en Japón”.
Incluso llegamos a pensar algo así.
Pero el problema surge cuando intentamos crear un itinerario de verdad.
Tenemos un montón de lugares guardados, pero ¿cómo organizamos la ruta?
Decidir a dónde ir por la mañana, dónde comer, qué visitar por la tarde y cómo volver por la noche se convierte en un verdadero dolor de cabeza.
Creo que la razón por la que los itinerarios de viaje a Japón se complican no es por no saber dónde están los lugares, sino porque tenemos tantas ganas de ir a sitios que los guardamos sin ningún orden y luego no sabemos cómo conectarlos.
Índice
- Por qué guardar lugares no es lo mismo que tener un itinerario
- El momento en que tu ruta por Japón se complica
- Más que el tiempo de viaje, lo que cansa es la dirección
- Organizar una ruta realista: el ejemplo de Fukuoka
- Pigglemap se enfoca en organizar los lugares guardados en una ruta
Por qué guardar lugares no es lo mismo que tener un itinerario
Como mencioné antes, mucha gente empieza a preparar su viaje a Japón buscando primero los lugares que quiere visitar.
Guardamos la cafetería que vimos en Instagram, el restaurante recomendado en un blog, el sitio de compras que salió en YouTube y el lugar turístico que nos sugirió un amigo.
Buscar y recopilar lugares no es malo en absoluto.
De hecho, es necesario tener una buena lista de opciones antes del viaje. El problema viene después.
Podríamos pensar que cuantos más lugares guardemos en el mapa, más fácil será planificar, pero a menudo ocurre todo lo contrario.
No es algo que me haya pasado solo una o dos veces. Muchas veces he pensado que mi plan era casi perfecto antes de partir.
Pero una vez allí, la pregunta más difícil siempre era: “¿Por dónde empiezo?”.
Cuando tienes demasiadas opciones, la pregunta deja de ser “¿A dónde vamos?” para convertirse en “¿En qué orden visitamos todo esto?”, que es mucho más complicado.
Guardar lugares es parte del proceso de recopilar opciones, no de finalizar el itinerario.
Al final, es imprescindible agrupar los sitios guardados por proximidad y organizarlos en un orden lógico para desplazarse.
El momento en que tu ruta por Japón se complica
El itinerario no suele complicarse antes del viaje, sino el mismo día.
- Sales del alojamiento por la mañana y el primer destino está más lejos de lo que pensabas.
- El restaurante para almorzar está en otra zona.
- El centro comercial que querías visitar por la tarde está en la dirección opuesta a tu alojamiento.
- Para llegar al lugar de la cena, tienes que hacer otro transbordo de metro.
Si el día transcurre así, el tiempo que pasas desplazándote no para de aumentar.
Aunque en el mapa parezcan trayectos de 15 o 20 minutos, en realidad hay que sumar el tiempo de caminar hasta la estación, buscar las señales, hacer transbordo y encontrar la salida correcta.
Si es tu primera vez y no sabes leer japonés, la frustración se añade a la mezcla.
Además, en Japón muchas estaciones son enormes y complicadas, ¿verdad?
En lugares como la estación de Shinjuku en Tokio o la de Umeda en Osaka, solo encontrar la salida puede llevar muchísimo tiempo si es tu primera vez.
Incluso en ciudades con desplazamientos relativamente sencillos como Fukuoka, si no tienes clara la ubicación de los sitios, la ruta se complicará igualmente.
Por eso, para un viaje a Japón, no basta con preguntarse si los lugares “están cerca”.
Hay que tener en cuenta la dirección del desplazamiento, dónde comerás por el camino y si el último destino del día está cerca del alojamiento.
Que la ruta se complique no solo significa que tardas más en moverte.
Significa que tienes que estar constantemente buscando el siguiente destino, cambiando el orden del plan y, al final, repitiendo la misma pregunta con tus compañeros de viaje: “Y ahora, ¿a dónde vamos?”.
Más que el tiempo de viaje, lo que cansa es la dirección
Hay algo que la gente suele pasar por alto al planificar un viaje.
La dirección del desplazamiento es más importante que el tiempo que se tarda.
Por ejemplo, si tienes tres trayectos de 20 minutos, en total suman una hora.
Pero si los tres van en la misma dirección, es posible que no te sientas muy cansado.
En cambio, aunque tengas tres trayectos de 15 minutos, si la dirección cambia constantemente, el cansancio será mucho mayor.
Ir y volver, luego ir en la dirección contraria y después cambiar a otra línea de transporte agota el cuerpo y retrasa el plan.
Esta es la razón principal por la que en un viaje a Japón acabamos diciendo: “¿Por qué estoy tan cansado? Hoy he caminado muchísimo”.
No es porque cada lugar esté lejos, sino porque el flujo del día se interrumpe constantemente.
Esto suele ocurrir sobre todo cuando el itinerario se organiza en torno a los restaurantes.
Vas a un sitio famoso para almorzar, luego a una cafetería con buen ambiente en otro lugar y, para cenar, a otro restaurante popular en una zona distinta.
Cada lugar por separado parece una buena idea, pero en el conjunto del día, los desplazamientos están completamente dispersos.
Me he dado cuenta de que esto les pasa a muchos de los que viajan a Japón por primera vez.
Por eso, al elegir un restaurante, no puedes fijarte solo en si “es famoso”.
Tienes que considerar dónde estarás por la mañana, en qué dirección te moverás por la tarde y cómo volverás al alojamiento por la noche.
El tiempo de desplazamiento es importante, pero creo que es aún más crucial cómo fluye el día en su totalidad, en qué dirección.
Organizar una ruta realista: el ejemplo de Fukuoka
Pongamos como ejemplo un viaje a Fukuoka.
Imagina que te alojas cerca de la estación de Hakata y has guardado los siguientes lugares que quieres visitar.
- Restaurantes cerca de la estación de Hakata
- La zona comercial de Tenjin
- Parque Ohori
- La zona de cafeterías de Daimyo
- Playa Momochi
- Canal City
A primera vista, todos estos lugares están en Fukuoka, ¿verdad?
Por eso, puede parecer que se pueden visitar todos en un solo día.
Sin embargo, en la práctica, sus ubicaciones y las direcciones para llegar son diferentes.
Podrías acabar con la peor ruta posible: ir hacia el oeste por la mañana, volver al centro para almorzar y luego moverte en otra dirección para la cena.
Si haces esto, ni siquiera poniéndote parches refrescantes en los pies por la noche te levantarás con las piernas recuperadas.
No solo sentirás que te falta tiempo y no podrás disfrutar del viaje como es debido, sino que al final puede que no te queden muchos recuerdos de haber descansado o disfrutado de verdad.
Si simplemente los incluyes en el plan sin pensar, es casi seguro que la ruta se complicará.
Pero si los agrupas por zonas, todo se vuelve mucho más claro.
- Hakata y Canal City son relativamente fáciles de agrupar.
- Tenjin y Daimyo también se pueden visitar juntos.
- El Parque Ohori y la playa Momochi encajan bien como plan de tarde para el mismo día.
Si vas a viajar a Fukuoka, no dejes de tener esto en cuenta.
De esta forma, no se trata de descartar lugares, sino de agrupar los que están cerca y bien comunicados.
Creo que lo importante al planificar un viaje no es incluir muchas cosas, sino organizarlo de la manera menos agotadora posible para que tus piernas sobrevivan.
Antes de crear tu itinerario para Japón, es buena idea que revises los siguientes puntos:
- En qué zona está tu alojamiento.
- Si el primer destino del día no está demasiado lejos del alojamiento.
- Si los lugares para comer y cenar están en medio de tu ruta.
- Si no estás cruzando demasiadas zonas diferentes en un solo día.
- Si el último destino no está muy lejos del alojamiento o de tu siguiente punto de partida.
- Si es un día de compras, si no tendrás que cargar con las bolsas durante mucho tiempo.
Si tienes en cuenta estos criterios, tu itinerario será mucho más cómodo y menos agotador.
Esto no significa en absoluto que tengas que renunciar a los lugares que quieres visitar.
Simplemente se trata de comprobar la ubicación de los sitios y agruparlos en un orden realista.
Esto, aunque no lo parezca, es realmente importante en un viaje a Japón.
Pigglemap se enfoca en organizar los lugares guardados en una ruta
Pigglemap es un servicio que se centra en ayudarte a guardar los lugares que quieres visitar en tu viaje a Japón y a visualizarlos fácilmente desde la perspectiva de una ruta.
Si vas guardando los lugares que te gustan antes del viaje, es fácil ver en qué zonas se concentran y cuáles están más aislados.
Es mucho más práctico ver en el mapa qué lugares se pueden agrupar en un mismo día que simplemente tener una lista desordenada.
Por supuesto, sé que crear el plan de viaje perfecto no es nada fácil.
Hay demasiadas variables.
Una vez allí, el tiempo puede cambiar, la espera en un restaurante puede ser más larga de lo previsto o puede que te quedes más tiempo en un lugar de lo que pensabas.
Aun así, hay una gran diferencia entre revisar la ruta antes de ir y simplemente llevar una lista de lugares guardados.
Como mínimo, tener una idea de dónde empieza y termina cada día hará que tu viaje a Japón sea mucho más agradable.
Pigglemap es muy útil en esas situaciones.
Creo que es un servicio que ayuda más a quienes se preocupan por cómo moverse de un lugar a otro que a quienes solo quieren conocer muchos sitios.
Conclusión
Un viaje a Japón no se vuelve perfecto solo por guardar muchos lugares.
De hecho, cuantos más sitios guardas, más complicado se vuelve el itinerario.
Creo que lo importante no es la cantidad de lugares, sino la ruta.
Tienes que planificar en qué dirección te moverás desde tu alojamiento, dónde comerás y dónde terminarás el día.
Viajar es comer cosas ricas, visitar lugares fotogénicos y disfrutar de un ambiente de Instagram, sí, pero en el fondo es un ciclo constante de caminar, tomar transportes, esperar y regresar.
Recuerda que, aunque tengas muchos lugares guardados en el mapa, si no tienes un flujo claro para el día, acabarás buscando todo de nuevo sobre la marcha.
Por eso, al planificar un viaje a Japón, en lugar de acumular lugares sin más, creo que es necesario estudiar un poco para ver si se pueden conectar de forma natural.
Esa diferencia puede cambiar por completo la calidad de tu viaje y tu nivel de cansancio cada día.